El reciclaje en el hogar es una de las mejores maneras en las que podemos contribuir a cuidar el medio ambiente. No solo nos permite dar un segundo uso a nuestros materiales de desecho, convirtiéndolos en materia prima para la producción de nuevos bienes, sino que reciclando, ayudamos también a reducir el volumen de residuos que generamos y reducimos también el impacto ambiental de nuestra contaminación y nuestras emisiones de CO2.
Como ya sabemos, la sostenibilidad pasa necesariamente por reducir, reutilizar y reciclar. 37 millones de españoles ya participamos de esta labor común del reciclaje, según datos extraídos de un estudio de Ecoembes, siendo esta una de las principales acciones de sostenibilidad a través de la que los ciudadanos participan del cuidado del planeta. Pero aún queda mucho trabajo por hacer.
Para involucrar a la mayor cantidad posible de gente en el reciclaje y para optimizar todo el proceso de reincorporación de nuestros residuos como nuevos materiales de producción, debemos hacer el reciclaje más fácil. Uno de los principales obstáculos que encontramos en casa a la hora de reciclar es el de poder contar con un lugar adecuado para colocar los cubos de basura para reciclar. La falta de espacio en las casas y pisos más reducidos supone un auténtico reto para conseguir un sitio donde colocar el cubo correspondiente para cada tipo de residuo. En la actualidad, en la mayoría de municipios se cuenta con entre 3 y 5 tipos de contenedores de reciclaje diferentes: el azul del papel y el cartón; el amarillo, para los plásticos y los envases; el verde, para el vidrio; el contenedor gris, para la basura general; y el marrón, para los restos orgánicos. En muchos casos, replicar un sistema equivalente en el hogar, con estos 3, 4 o 5 recipientes para el reciclaje donde depositar cada uno de estos tipos de residuos puede parecer una misión imposible. Y si encontramos el espacio, aún tendríamos que pensar en un sitio para el aceite usado, las pilas, las cajas de medicamentos vacías… Desde esta perspectiva, la tarea de separar adecuadamente nuestros residuos reciclables resulta, cuando menos, complicada.
Pero las tareas complicadas no dejan de ser por ello necesarias. El cuidado del medio ambiente y abordar el grave problema de contaminación derivado de la mala gestión de los residuos es tan importante que no podemos excusarnos en la falta de espacio. En su lugar, vamos a ver algunas ideas que pueden ayudarnos a optimizar la forma de organizar los cubos de reciclaje en casa. La mejor manera de facilitarnos la tarea de la clasificación y separación de residuos de nuestros desechos, de cara a hacer más eficiente nuestro reciclaje y a evitar errores cuando reciclamos.
Las mejores ideas para organizar los cubos de reciclaje en casa

1. Aprovechar el espacio en vertical

Una de las mejores formas en las que podemos optimizar el uso del espacio, en general, es dándole valor a la dimensión vertical. Aplicando esta idea a la organización de nuestros cubos de basura para reciclar, podemos distribuirlos a lo alto en las diferentes baldas de un armario esquinero, en una estantería o recurrir a la utilización de cubos de reciclaje apilables. Este tipo de cubos permiten el acoplamiento de unos sobre otros y la tapa se abre hacia el frente para permitir la apertura sin necesidad de retirar los cubos superiores.
2. Aprovechar el espacio interior de los muebles de cocina

Los cubos para reciclar suelen ponerse en la cocina porque es el lugar de la casa donde más residuos generamos. también porque es muy útil tener un fácil acceso a ellos cuando cocinamos o cuando limpiamos. El problema de las cocinas es que están llenas de puertas de muebles y electrodomésticos, y hay que dejar espacio para permitir su apertura, lo que reduce el espacio real para colocar los cubos de reciclaje. Si tenemos un buen sistema modular de muebles de cocina quizá tengamos algún apartado interior en el que podamos ocultar nuestros cubos de reciclaje: un cajón grande, el hueco de debajo de la pila o un espacio de almacenamiento de menaje de sobra pueden ser candidatos perfectos para acoger nuestros cubos de reciclaje. Para facilitar el acceso, podemos instalar un sistema de raíles que nos permita extraer nuestros cubos de reciclaje cómodamente.
3. Reutilizar un mueble viejo como estación de reciclaje

Hay que admitir que los cubos de reciclaje no son precisamente bonitos. A veces el problema que plantean es que resultan poco estéticos y visualmente estridentes. Si disponemos de algún mueble viejo en casa que queremos jubilar, podemos reutilizarlo convirtiéndolo en una estación de reciclaje. Solo tendremos que restaurarlo a nuestro gusto y forrar las partes interiores con algún material impermeable, para poder alojar nuestros cubos de reciclaje dentro. Si colocamos el mueble en un rincón de la cocina, no solo lograremos ocultar nuestros cubos de basura, sino que podremos usar la parte superior del mueble como una encimera auxiliar.
4. Colgar los cubos de reciclaje y otro tipo de recipientes para ahorrar espacio

Otra buena idea para aprovechar el espacio en vertical que muchas veces infrautilizamos en nuestros hogares es colgando los cubos de reciclaje en la pared. Podemos recurrir al Do it Yourself y colgar los cubos que ya tenemos en casa o, cuando llegue el momento de renovarlos, decantarnos por algún sistema específico de recipientes colgantes, como los que se emplean para guardar los zapatos.
5. Reutilizar las bolsas de plástico de mudanza o de fondo plano como recipientes de reciclaje

Las bolsas de plástico tejido de fondo plano, de las que se emplean para hacer mudanzas y compras pesadas, son perfectas para reutilizar como recipientes de reciclaje. Podemos usar estas bolsas para almacenar residuos que no manchen ni desprendan líquidos, como el cartón, el papel, el vidrio o algunos tipos de plásticos. Al tratarse de bolsas con asas, esta idea resulta especialmente cómoda en el momento de tener que llevar nuestros desechos a los contenedores de la calle. Además, si combinamos esta idea con la anterior, podemos instalar ganchos en la pared para colgar nuestras bolsas y organizarlas a lo alto, ahorrando así espacio de tránsito en nuestro hogar. Como es lógico, también podemos usar bolsas elaboradas con otros materiales como rafia o tela. Por ejemplo, si reutilizamos una bolsa de papel para almacenar nuestros periódicos, revistas y cartones, ni siquiera tendremos que quitar la bolsa cuando visitemos el contenedor azul.
6. Aprovechar los espacios que hay detrás de las puertas

En hogares especialmente reducidos, cualquier rincón puede suponer una gran mejora en la optimización del espacio. En este sentido, los espacios que quedan detrás de las puertas pueden ser un lugar ideal para colgar bolsas de reciclaje u otro tipo de contenedores. Usar estos espacios nos permite liberar superficie del suelo y ocultar las bolsas para reciclar tras la puerta una vez que esta se abre. También podemos aplicar esta misma idea en las caras internas de las puertas de armarios y otros muebles de la cocina.
Como vemos, hay muchas ideas que pueden ayudarnos a optimizar el espacio que dedicamos al reciclaje en casa. Cualquiera de ellas resulta bienvenida siempre que nos ayude a reciclar más y de manera más eficiente.
¿Se te ocurre alguna otra?