El aceite es algo que utilizamos constantemente en la cocina. Y no solo porque el aceite de oliva sea parte fundamental de nuestra famosa dieta mediterránea, sino porque es un elemento en el que solemos cocinar nuestros alimentos, sobre todo al freír. No hablamos únicamente de este tipo de aceite, sino también de otros que se utilizan en los fogones. Pero hay algo común a todos y que, en muchas ocasiones, nos puede causar dudas: qué hacer con el aceite una vez usado.
¿Cómo podemos reciclar el aceite de cocina usado? ¿Es realmente tan importante su reciclaje? Si tú también te preguntas esto y no estás seguro de cómo proceder con el aceite de cocina una vez que ya lo quieres desechar, aquí vamos a explicarte qué es lo que deberías hacer y por qué es tan importante para nuestro planeta.

¿Por qué es importante reciclar el aceite usado?
Tradicionalmente, y sobre todo por falta de información, el aceite de cocina usado se solía tirar por el fregadero. Este era el método que practicaban nuestras abuelas generaciones atrás y que, con el tiempo, se ha visto que no es para nada conveniente. Mucha gente pensará que, si el aceite de oliva es comestible y se fríe con él, no debería suceder nada por tirarlo por el desagüe. Pero la realidad es que el aceite que se tira por el fregadero puede acabar vertiéndose a los ríos y mares y aquí es donde reside el problema grave.
Y es que, cuando entra en contacto con el agua, el aceite se queda en la superficie y forma una especie de película aislante que evita que el agua entre en contacto con el oxígeno del aire. Esto, aunque no sea algo que se perciba a simple vista, afecta enormemente a los peces y las plantas que viven en esas aguas, perjudicando su supervivencia y su desarrollo.

Aunque pensemos que para que esto suceda hace falta una gran cantidad de aceite, tenemos que tener en mente que, con un solo litro de aceite, se pueden llegar a contaminar hasta mil litros de agua. De este modo, nos hacemos a la idea del daño que puede hacer el no reciclar el aceite usado solo con respecto a lo que significa la flora y fauna marina.
Pero estos no son los únicos efectos negativos de no reciclar el aceite de cocina. En realidad, de camino al mar ya comienza a hacer estragos, porque el aceite se va pegando por todas las tuberías y cañerías, lo cual favorece el desarrollo de bacterias que propagan los malos olores, atraen animales no deseados y pueden llegar a ocasionar plagas. Por supuesto, los recursos humanos y económicos que hacen falta para eliminar todos estos residuos son muy grandes y se podrían dedicar a otro tipo de inversiones mucho más interesantes y constructivas.
¿Cómo se debe reciclar el aceite usado en la cocina?

El modo más habitual y sencillo de reciclar el aceite de la cocina es guardarlo en un envase adecuado. No hace falta comprar ningún tipo de recipiente para esto, sino que se pueden aprovechar algunas botellas de plástico, ya sea de agua o de algún refresco, cerrándolas bien con el tapón de rosca que tiene y llevándolas a un punto limpio.
¿Crees que conoces bien los contenedores de reciclaje?
Los ayuntamientos de muchas poblaciones disponen de estos lugares preparados para la recogida de estos residuos y, según donde vivas, puedes informarte en la página web del propio ayuntamiento o haciendo una búsqueda rápida en internet.

En algunos supermercados y droguerías venden productos químicos que permiten solidificar el aceite de cocina usado, para que así sea más sencillo de reciclar, sin tener que rellenar botes y pudiendo llevarlo de un modo más cómodo al punto de reciclaje.
Pero también tienes otras opciones para reciclar el aceite que hayas usado para cocinar. Si no quieres ir hasta el punto limpio o prefieres exprimir al máximo los recursos por tu propio lado, tienes otra opción muy interesante para reutilizar el aceite: hacer jabón casero.
Hacer jabón en casa es una tarea que puede sonar muy antigua, pero que cada vez más gente retoma. Para ello, además del aceite usado, hay que tener agua y sosa cáustica. Por supuesto, también hay que contar con recipientes para mezclar los ingredientes y utensilios como guantes y gafas de protección para operar con seguridad los ingredientes, sobre todo la sosa. Eso sí, una vez que tengas el jabón preparado, déjalo secar durante al menos 30 días, para que adquiera la consistencia adecuada y para que las trazas de sosa desaparezcan del todo.
Ahora que ya sabes por qué es importante reciclar el aceite de cocina y cómo puedes reciclarlo de un modo adecuado, ya no tienes excusa. Y, por supuesto, si tienes tiempo y te gusta trastear y aprender cosas nuevas, lo del jabón casero es una opción que tienes que probar. Cuando la vayas dominando, podrás incluso hacer jabones perfumados con esencias. ¿No te parece una buena idea para reciclar el aceite de oliva con el que has cocinado en los últimos días?