Lejos de ser una moda, la agricultura ecológica es aquella que apuesta por el cuidado del medioambiente, mediante el respeto de los tiempos de la tierra y dejando de lado productos que dañan la salud del ser humano.
Conseguir que el 25% de las tierras que se cultivan en Europa estén dedicadas al 100% a la agricultura ecológica. Este es el acuerdo que se firmó en Bruselas el pasado 25 de marzo, dentro del Plan de Acción para el desarrollo de la producción ecológica y cuyo objetivo se ha fijado para el año 2030.
¿Por qué? Las razones son varias, pero vamos a centrarnos en dos: la primera es que hay grandes diferencias entre los espacios que, en la actualidad, ocupan los campos dedicados a la agricultura ecológica, entre los países miembros (esa cantidad oscila entre el 0,5% y el 25%).
Y la segunda, es que cada vez son más los consumidores preocupados por el estado de los alimentos que consumen y que son conscientes de que para poder seguir teniéndolos durante siglos, es necesario que se cuide el medioambiente.
En este sentido, la agricultura ecológica juega un papel esencial, puesto que la misma busca el mantenimiento de las energías, los recursos naturales y la biodiversidad, siendo beneficiosa tanto para el ser humano, como para su entorno.
A continuación, te explicamos cuáles son los principios por los que se rige, recuperamos algunos datos importantes sobre la agricultura ecológica en España y te explicamos por qué la consideramos importante, más allá de los motivos principales que te acabamos de ofrecer.

Principios de la agricultura ecológica
A diferencia de la agricultura tradicional, la agricultura ecológica considera el suelo como un medio vivo por lo que:
- Se apuesta por la diversidad de cultivos, consiguiendo así que la tierra sea más rica, se aprovechen más los recursos y cada una de las variedades haga también de protectora para otras, al generar nueva biodiversidad.
- Se respetan los tiempos de cultivo, porque cada uno de ellos tiene su tiempo y no se puede forzar la naturaleza si queremos tener frutos que tengan todo el sabor y los nutrientes que se esperan de ella.
- No se emplean químicos, ya que está demostrado que cuando se respeta la biodiversidad, la tierra tiene su propio mecanismo de defensa. Sí se emplean abonos naturales, como por ejemplo, el compost o el estiércol de los animales.
- El laboreo de la tierra es mínimo, evitando reducir capas que enriquecen y protegen a la misma.
- Se busca el mantenimiento de la calidad del agua, algo que no sería posible si se emplean químicos o se emplea más agua de la necesaria.
- Es esencial que haya un uso responsable de los recursos de energía y naturales que nos ofrece la madre tierra.
Cultivar la tierra de esta manera aporta beneficios tanto para el medioambiente como para el ser humano, garantizando así la continuidad de la producción de los alimentos naturales.

Datos de la agricultura ecológica en España
Según datos de la Comisión Europea, “alrededor del 8,5 % de la superficie agrícola de la UE se dedica a cultivos ecológicos” y como la tendencia es al alza, se espera que en menos de 10 años, el porcentaje ascienda hasta el 12-15%, de ahí que se haya firmado un pacto para alcanzar una cifra mayor en 2030.
En este sentido, en España estamos de enhorabuena, ya que somos líderes de Europa en cuanto a campos de agricultura ecológica. De hecho, según datos recogidos en el Informe Anual de la Producción Ecológica en España que elabora Ecovalia, las tierras dedicadas al cultivo ecológico en España representan un 10,24% de superficie agraria útil (un total de 2,3 millones de hectáreas), siendo las regiones de Cataluña, Andalucía y Navarra, sucesivamente, las que mayor porcentaje representan.
A nivel mundial ocupamos el tercer puesto en cuanto a superficie agraria útil dedicada a este tipo de cultivo, solo por detrás de Australia y Argentina y un más que destacable séptimo puesto, en lo que a crecimiento de este tipo de cultivos se refiere.
5 razones para apostar por la agricultura ecológica
En realidad son muchas más, pero nosotros hemos querido recopilar las principales:
- Consumir frutas, verduras y hortalizas de temporada hace que los productos tengan mejor sabor, más nutrientes y sean más baratos.
- Tienes todas las garantías de que no dañan tu salud, ya que no contienen pesticidas. También la de los animales que consumen este tipo de productos que se cultivan de la tierra.
- Apostando por este tipo de agricultura ecológica, también se apoya a las pequeñas explotaciones y, por tanto, al desarrollo del medio rural, que tan importante es para que podamos seguir teniendo los mejores alimentos.
- Reducción del exceso de alimentos, ya que solo se cultiva lo que es necesario, al mismo tiempo que se aprovechan mejor las tierras, ya que está demostrado que la agricultura ecológica, en un mismo espacio, es capaz de producir hasta un 30% más de alimentos que la tradicional.
- Se mitigan los efectos del cambio climático al no sobreexplotar la tierra ni emplear productos que pudieran dañarla.
Cómo saber si un producto es ecológico
Muchas veces no sabemos si un producto es realmente ecológico o nos tenemos que fiar de la persona que nos los vende.
En este sentido, la Unión Europea establece un sello de garantía, el logotipo ecológico, que obtienen todos los productos oficialmente certificados. Este sello permite que los agricultores puedan vender tanto en España, como en otras regiones de la U.E. Además, en España también existen diferentes sellos ecológicos por Comunidades Autónomas.

Sin embargo, es cierto que muchos pequeños productores no han podido optar todavía a esa certificación, a pesar de que sí que cumplen con todos los requisitos que la normativa europea, por lo que sí que te puedes encontrar con productos que, aunque sí que sean de cultivo ecológico, no cuenten con el mencionado sello.
¿Nuestro consejo? Que optes primero por productos de consumo local, como pueden ser los de las explicaciones cercanas a tu casa o aquellos que se venden en mercados locales, siempre y cuando sepas que tu vendedor es de confianza. Si no es así, opta por los canales oficiales o infórmate en los organismos públicos de tu provincia.